
Implicaciones significativas para los talleres y los conductores
Situación general
El Reglamento 517/2014 de la UE, en vigor desde el 1 de enero de 2015, fue el desencadenante de los aumentos de precio de varios 100% que se están produciendo actualmente para los refrigerantes con alto valor de PCA (potencial de calentamiento global). El reglamento pretende proteger el medio ambiente reduciendo las emisiones de gases fluorados y provocando así el cambio a refrigerantes alternativos más respetuosos con el medio ambiente.
Los gases fluorados, entre los que se encuentra el R134a para uso en vehículos, están sujetos a una restricción de cantidad dentro de la UE. En consecuencia, la cantidad que entrará en circulación se reducirá gradualmente (hasta 2030) hasta el 21% de la cantidad original utilizada en 2015. Sin embargo, la necesidad real de refrigerantes debido a la revisión y el mantenimiento no se reducirá en la misma medida. La oferta y la demanda determinan el precio, como sabemos. Por tanto, la consecuencia será un aumento significativo de los precios. Los precios del nuevo refrigerante R1234yf, más respetuoso con el medio ambiente y actualmente muy caro, y del antiguo refrigerante R134a convergerán cada vez más.
¿Qué significa esto para los talleres y los conductores?
Los talleres tendrán que repercutir en los conductores los aumentos de precios de esa envergadura durante el mantenimiento y la reparación de los sistemas de aire acondicionado.
Esto plantea la siguiente pregunta: ¿será posible seguir ofreciendo los servicios de climatización en su forma actual? Y en caso afirmativo, ¿cómo se pueden facturar?
En el pasado, las variaciones del precio del refrigerante eran menores, por lo que los servicios podían ofrecerse durante todo el año por, por ejemplo, 69 euros (incluido el refrigerante). En el futuro, habrá que tener en cuenta el precio actual del refrigerante para la facturación. Mantener las tarifas planas para toda la temporada requerirá el correspondiente almacenamiento de refrigerantes. Como alternativa, el refrigerante requerido adicionalmente puede facturarse como una posición separada.
Independientemente del refrigerante que se utilice, los costes para los conductores aumentarán considerablemente. Los talleres deben explicar abiertamente a sus clientes las razones de ello. Además, es esencial señalar la necesidad de un mantenimiento regular del sistema de aire acondicionado. En este caso es posible utilizar material de marketing de apoyo (por ejemplo, folletos informativos, carteles). A pesar de los importantes costes adicionales, esto podría hacer que los conductores siguieran optando por los servicios de aire acondicionado.
¿Qué riesgos existen para los talleres?
La importante subida de precios puede suponer que los vehículos se llenen con "refrigerantes alternativos" más baratos pero ilegales. Para evitar la contaminación con los propios aparatos de aire acondicionado y, por tanto, con otros vehículos, recomendamos realizar un análisis del refrigerante antes de cualquier servicio de aire acondicionado. Los dispositivos de análisis especiales pueden determinar si el refrigerante del vehículo es realmente el que el fabricante del vehículo pretendía y/o aprobaba. El uso de refrigerantes ilegales (por ejemplo, propano) supone un peligro importante (inflamable) y, en la mayoría de los casos, hará que el vehículo pierda el permiso de circulación. Además, estos refrigerantes tienen un perfil de rendimiento diferente y con frecuencia son inadecuados para los componentes del aire acondicionado y el aceite usado. Esto puede provocar averías prematuras.
¿Cómo será el futuro?
Además de la industria del automóvil, la normativa de la UE también afecta a otros ámbitos. Las unidades de refrigeración de, por ejemplo, hospitales, supermercados y edificios industriales también están sujetas a esta normativa y a los cambios y retos que conlleva. Esto se traduce en el aumento de la utilización de sistemas de aire acondicionado que utilizan el refrigerante "neutro para el clima" CO2. Tal vez la explosión del coste del refrigerante contribuya a que más fabricantes de automóviles utilicen el CO2 como refrigerante en el futuro.
Los retos no son insignificantes, pero recomendamos que el taller siga favoreciendo el mantenimiento profesional del aire acondicionado y convenciendo a los conductores de ello, ya que los costes previstos serán aún mayores si el sistema de aire acondicionado se estropea prematuramente debido a un mantenimiento insuficiente por, por ejemplo, un compresor defectuoso.